
A los españoles se nos llena la boca de saber de vino y de cultura de vino, pero, seamos sinceros, la mayor parte no tiene ni idea. Y es por eso que me ha gustado tanto esta iniciativa, “Guardianes del Viñedo”, de Bodegas Comenge; en la zona de Curiel del Duero.
Esta iniciativa propone una experiencia de enoturismo familiar para los días 16 de mayo y 6 de junio de 2026, para pasar una jornada de turismo en familia entorno al viñedo y el vino con unas actividades que han llamado perfectamente “Guardianes del viñedo”, pues el futuro del vino pasa porque las nuevas generaciones aprendan y comprendan que el vino es parte de nuestro legado.

Bodegas Comenge, organizador de esta iniciativa
Recibí esta noticia; que, Bodegas Comenge invita a las familias a realizar enoturismo de una forma diferente los días 16 de mayo y 6 de junio de 2026; Realmente hay dos modalidades, “Comenge a fondo” y “Guardianes del Viñedo”.

Personalmente, me gusta más Guardianes del Viñedo, pues son planes que contemplan actividades ideadas tanto para adultos como para niños. De hecho, lo que más me ha gustado es que los niños son los verdaderos protagonistas de estas actividades.
Si queremos preservar la cultura del vino, es necesario que las nuevas generaciones aprendan, conozcan y valoren el valor de este producto. E iniciativas como estas, aseguran que esto no se pierda
Guardianes del Viñedo
Casi, a modo de una gran yincana, los niños se enfrentarán a diversos retos, en los que, al superarlos, descubrirán algunos secretos relacionados con el vino. Aprenderán, como nacen los vinos, el viaje desde la tierra hasta la copa.

A través de una experiencia lúdica y participativa, podrán descubrir el paisaje vitivinícola, que forma parte de la identidad de Castilla y León. En concreto en el entorno privilegiado del Valle del Cuco, junto al castillo de Curiel de Duero.
Actividades para todos
Los niños podrán adentrase en un mundo típicamente de los adultos, pero que por un día, será completamente suyo, porque en Bodegas Comenge lo tienen claro; Y yo así lo entiendo exactamente igual: el futuro del viñedo está en sus manos, si ellos aceptan el desafío.

Entre las múltiples actividades preparadas para estas jornadas de turismo en familia, están las exploraciones al propio viñedo, en el que habrá que buscar hojas, racimos, zarcillos o pequeños insectos, ya que un viñedo es un ecosistema en sí mismo.
De esta forma, además aprender a identificar qué uvas son las que potencialmente se podrán convertir en vino, también pueden descubrir cómo trabajan las levaduras, esos bichitos, que “trabajan” durante la fermentación, transformando el mosto en vino.

También podrán tocar barricas y experimentar por sus texturas y aromas, pues como bien sabéis si habéis visto vídeos míos visitando bodegas, me encanta acercarme a las barricas y descubrir a qué huelen; Porque las barricas huelen, y eso luego se refleja en el vino que te tomas.
De esta forma podrán convertirse mediante juegos en auténticos catadores.
Organízate, porque son plazas limitadas
Las plazas para estas actividades son limitadas. Como te he comentado, existen dos modalidades de visita: “Comenge a fondo”, y la que más me ha gustado “Guardianes de Viñedo”.

Pero tranquilo, los grupos participantes se podrán organizar de forma flexible para que familias y participantes se distribuyan según sus preferencias.
El precio de estas entradas es de 25€ por adulto y 15€ por niño. La reserva está disponible directamente en la web de la Bodegas Comenge. Las actividades empezarán a partir de las 11:00 de la mañana. No es aconsejable para menores de cinco años, pero podrán participar siempre que estén siempre acompañados por sus padres.

Esta actividad me recuerda a otras actividades de enoturismo diferentes, como la que hizo Bodegas Corral en Navarrete, La Rioja, Una Parada en el Camino; o la actividad de «Enólogo por un día» de Bodegas Legado de Orniz, en San Román de Ornija.
Y complementando la experiencia, visita Curiel de Duero
Pero como siempre, yo defiendo que el enoturismo es que otra forma de turismo, y por eso debe englobar tanto patrimonio, naturaleza como gastronomía. Pues aprovecha que esta bodega se encuentra en un entorno como Curiel de Duero, en la Ribera del Duero.
Curiel de Duero
Este pueblo con una población pequeña, mantiene gran parte de su patrimonio histórico. Con casas antiguas de entramados de madera que aún se conservan.

Puedes visitar el castillo Hotel Castillo de Curiel, que está en lo alto del cerro. Aunque en la población hay otro castillo palacio, aunque en ruinas y que espero que algún día esté rehabilitado. Otro lugar interesante es una antigua iglesia, hoy convertida en bodega.

Otro patrimonio interesante de este pueblo es su iglesia parroquial, dedicada a Santa María. Edificada en el siglo XIII en estilo gótico muy armonioso.

Por experiencia propia, es muy interesante darte un paseo por la antigua cava, el exterior del perímetro que delimitaba la muralla medieval.

Patrimonio natural
Y te quiero recordar que estás en medio de la Ribera del Duero, en su zona de Valladolid. El castillo de Curiel de Duero protegía un valle lleno de naturaleza.

Desde Curiel puede acceder a varias rutas de senderismo, con las que descubrir un ecosistema único. Destaca La ruta de senderismo PRVA-9 que lleva hasta las Altas Pinzas de Castilla, desde donde se aprecia una amplia vista de la Ribera del Duero.
Destinos próximos
Por supuesto, estás al lado de Peñafiel. Una de las grandes ciudades del vino de la provincia de Valladolid. Allí sin duda, tendrías que visitar el Castillo de Peñafiel, una fortaleza medieval que conserva todo su esplendor; y que desde hace años acoge también Museo Provincial del Vino.
Entre sus calles encontrarás lugares muy interesantes, donde disfrutar de la gastronomía, de lo grande y de lo pequeño. Además, a nivel patrimonial está la iglesia de Nuestra Señora de Mediavilla; que actualmente también es un museo de arte sacro, muy atractivo.

Y no te olvides de visitar la Plaza del Antiguo Coso, una de las últimas plazas de toros históricas que quedan en España, con una curiosa tradición, como la del Derecho de Vistas, que es independiente de la propiedad de las viviendas que dan a esta plaza.
Puedes complementar tu visita visitando la Casa Museo de la Ribera. Un museo etnográfico que, gracias a la visita guiada teatralizada, puedes disfrutar aún más. Y si te gusta disfrutar espectáculos diferentes, no te olvides de visitar la Bodega Museo la Olmilla.
Y si quieres coger el coche, enseguida te puedes plantar en localidades preciosas como Haza, Sotillo de la Ribera, o Moradillo de Roa. Y por supuesto, Aranda de Duero.
Así que ya tienes una excusa para acercarte a la Ribera del duero y conocer el mudo del vino de una forma distinta, con la iniciativa «Guardianes del Viñedo», de Bodegas Comenge. En Curiel del Duero, Valladolid.
Ahora es tu turno, ¿Habías oído ya hablar de esta iniciativa de Bodegas Comenge? ¿Qué otras actividades de enoturismo en familia conoces? Comparte tus experiencias de enoturismo diferente con todos, dejando un comentario.
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